El que no se solucionen determinados problemas puede tener algunos aspectos negativos: que la economía quede estancada, que exista paro, que no se construyan autopistas, que se compren menos coches, etc.
Ofrece un lado positivo, como el que se empiece a demostrar, por ejemplo, que es posible producir lo mismo trabajando menos o que las energías renovables van a tener la importancia que merecen.
Sin embargo, como los poderosos hacen «PAGAR» las consecuencias de esta situación a la gente menos favorecida, ahora más que nunca sea posible cambiar las cosas…
Se trata de animar a tomar conciencia a todas esas personas que con determinados cambios de actitud en la vida de cada día pueden modificar bastante los problemas de no tener empleo o un empleo insatisfactorio.
Poniendo en marcha pequeñas cooperativas o reuniendo esfuerzos e imaginación de unos cuantos amigos o familias para tareas concretas, empiezan a surgir, una tras otra, auténticas posibilidades de hacer algo interesante.
Si realmente creemos en una nueva era, una de las primeras cosas que debemos comenzar a aprender es «LA AUSTERIDAD»…
«Las malas noticias ya las conocemos cada día por los periódicos o la TV: la opulencia y el despilfarro sin límites, hoy, ya no son posibles para la mayoría de la población.»
El cambio está actuando ya, sólo hace falta «SINTONIZAR», seguir sus líneas, para ir dando forma a esa nueva época en que las personas sepamos apreciar la cualidad sobre la cantidad.
Una sociedad con menos masificación, menos producción mecánica, menos centralización… Son cada vez más un reflejo de ese sentimiento especial que recorre el mundo, manifestándose en la ecología, el pacifismo, el antimilitarismo… No exentas de contradicciones serán capaces de ir suprimiendo reglamentos, burocracias y programas dirigidos… Sin necesidad de que nadie controle nuestras vidas…
Jierro
