El ginkgo cambió de color

El ginkgo cambió de color

El ginkgo de color cambió,
despertó la lluvia en diciembre,
sonríe una flor olvidada,
reunen a los pájaros bajo las ramas,
los árboles de hojas perennes,
brillantes sus plumas mojadas,
se sacuden, empapados y alegres…

Gotean y brillan al sol,
las canales del tejado,
con un ritmo intermitente,
caen en forma de charco.

Se ven los montes lejanos,
limpio de polvo el ambiente,
con colores tan intensos,
que parecen más cercanos…

Bendita agua otoñal,
pasa regando sembrados,
que los frutos del invierno,
beben y se alimentan,
para ser recolectados.

¡Llueve en montes y llanos,
que es agüita calaera,
la que estamos esperando!…

Jierro


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