La historia del CORSÉ, aunque tuvo su origen en Italia, fueron las mujeres de la corte francesa las que lo popularizaron importado por Catalina de Médicis.
Era una prenda interior que recluía a las mujeres en un corpiño fruncido en el que apenas podían respirar.
Su origen se remonta a la época de los griegos antiguos. El poeta HOMERO contaba que la diosa del amor AFRODITA, prestó su corsé a la esposa de ZEUS para lucir una bonita cintura.
Durante el Renacimiento y luego en el siglo XIX, el corsé era el último grito en lencería femenina para verse con una cintura de avispa. La reina Isabel II resultó ilesa de una puñalada trapera gracias al corsé y una mujer sin corsé era considerada una ligera de cascos. Lo cierto es que el continuo uso del corsé provocaba desplazamientos de órganos, reducción del aire necesario que tendría que recibir los pulmones y libertad de movimientos…
El juego de las apariencias está muy bien representado durante el siglo XIX. El corsé se considera un distintivo de clase y se asocia a la respetabilidad.
Tras la GRAN GUERRA, fue una bailarina californiana, ISADORA DUNCAN (1878-1927), la primera en abandonar tan fastidiosa prenda.
El corsé visto por las mujeres liberales era un símbolo de opresión masculina y como un paradigma de una mujer ornamental y decorativa. En 1904, las sufragistas inglesas iniciaron una campaña contra el corsé a las que se unieron las francesas COCO CHANEL, imagen de elegancia y delicadeza, irrumpió al tomar diseños masculinos y adaptarlos para las mujeres, reflejando lo que se sentía y se quería transmitir, sin importar si era apropiado o no, sin esconder el cuerpo…
Todas las tendencias regresan, pero también se adaptan a la nueva época. El corsé no es la excepción. Esta pieza dejó de ser como tal una estructura rígida y pasó a formar parte adaptada a nuestro estilo de vida, en forma de body y fajillas, para las mujeres que les gusta usar ropa pegada, o hacer más prominente el busto.
Este atavío «de servil y encorsetado» pasó a convertirse en un estandarte de exhibicionismo erótico más del erotismo femenino y es considerado como un icono sexual…
Jierro
