Si pudiera embarcarme por esas rutas de Oriente, haría como Marco Polo, viajar y viajar…
Sin escolta y sin armas, sólo para conocer en la ruta de la seda y en la ruta del saber…
Descubrir otras costumbres, historias y otros idiomas, perderme entre la gente y aprender de mercader…
Daría la vuelta al mundo y llevaría un mensaje:
¡Que en la ley del mercado valdría siempre ganar si todo el mundo tuviera un bienestar social!…
