Desconocida para muchos, LA ISLA DE LOBOS, debe su nombre a los lobos marinos (focas monjes) que habitaban sus costas hasta hace poco. A pesar de ser tan pequeña, 4,5 kilómetros cuadrados, tiene un valor ecológico muy importante en el archipiélago canario.
Por el inmenso valor de este islote volcánico y sus fondos marinos fue declarado PARQUE NATURAL en 1982 y está restringido su acceso a 400 personas al día.
Su superficie está atravesada por caminos habilitados para el paseante. Se puede recorrer en bicicleta o a pie, la formación rocosa volcánica que la rodea permite disfrutar de un mar en calma, inundado de peces con aguas turquesas cristalinas…
La forma más habitual de llegar es desde Fuerteventura en el puerto de Corralejo en un ferry o una excursión en barco. Se necesita un permiso de acceso y sólo se puede estar cuatro horas.
Hasta 1958 los únicos habitantes de la isla eran el farero y su familia, encargados de su mantenimiento. El Faro de Punta de Martiño, se ubica sobre una pequeña colina a 5 kilómetros del puerto y se utilizaron piedras de basalto para construirlo.
Existe unas pocas casas de pescadores mimetizadas con el paisaje y un restaurante donde trabajan familiares del farero, ya que el faro funciona de forma automática…
En el Puertito una pequeña cala de agua celeste donde el mar siempre está en calma, se puede admirar todo el mundo submarino practicando el buceo.
La playa de la Concha se encuentra dividida en dos secciones mediante una franja de rocas, allí se puede disfrutar del baño, un paraíso, disfrutar de sus aguas.
Cerca quedan las Salinas del Marrajo, construidas en los años 50 para obtener sal de forma natural por medio de la vaporización del agua marina, pero nunca llegaron a funcionar.
Alberga hábitats muy valiosos, donde no faltan endemismos, destaca la presencia de la Siempreviva endémica, otras especies exclusivas y yacimientos Paleontológicos.
Todas las Islas Canarias son diferentes. MERECE LA PENA VISITAR ISLA DE LOBOS…
Jierro
