El camino de Santiago

El camino de Santiago

El CAMINO impregna Galicia, el destino es la Catedral de Santiago, aunque quien lo recorre sabe que el verdadero destino es EL CAMINO.

Galicia es la meta, ya venga el peregrino de Francia, Portugal, Levante, Andalucía, Inglaterra… o simplemente busque caminar por Galicia los últimos 100 kilómetros para alcanzar la Compostelana.

Y allí permanecen las huellas que los antiguos fueron dejando sobre las rocas. Cada una de las señales que, estáticas, parecen empujar al cansado peregrino y le deja una caricia de recuerdo.

En cualquier caso, nada hay que identifique más a quien peregrina a SANTIAGO que
«LA CONCHA», hasta el punto de que tradicionalmente a los peregrinos se les conocía como concheros.

El célebre CAMINO se pierde en historias de costumbres y leyendas. Ciertos relatos lo relacionan con que los primeros peregrinos usaban las conchas para recoger el agua para beber de los arroyos que se encontraban.

Lo importante no es la meta, sino el crecimiento hasta llegar a ella. Mientras se recorre cada etapa se tiene mucho tiempo para «conocerse a sí mismo», lo cual ayuda a que cambien su forma de ver, su estilo de vida y el ambiente que los rodea.

EL CAMINO marca, para muchos caminantes, cuando se conecta de verdad con la realidad de sí mismos a través de lo que no se puede describir con palabras. Aprender que lo material no es necesario, sólo significa mayor peso en la mochila…

En el CAMINO se produce una vinculación entre las distintas personas venidas de todos los rincones del mundo y los habitantes de las poblaciones que atraviesan, creando un sentimiento de acogida.

Cada año la vitalidad espiritual, artística o cultura sumado a la belleza y a la variedad de los paisajes es un gran estímulo para que miles de peregrinos se lancen a conquistar LOS CAMINOS. Cada uno puede darle su propio significado.

Las motivaciones que inducen en la actualidad, a la peregrinación a Compostela, entre otras: alejarse de la vida cotidiana, de la rutina diaria, de las exigencias profesionales, de la competitividad, del estrés urbanizado, de la insatisfacción y demandas de la sociedad moderna occidental… Son motivos para aventurarse por la ruta jacobea.

Cada uno decide que camino hacer, el CAMINO es un reto personal…

Jierro


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