La abeja melífera

La abeja melífera

El conocimiento histórico de la miel se remonta a los más antiguos documentos de la humanidad encontrados hasta ahora, tal como se revela en algunas de las numerosas pinturas rupestres de la Edad de Piedra.

En España la tradición apicultora es enorme, fue la miel el único producto endulzante del que dispuso la humanidad hasta que no fue descubierta la forma de obtener azúcar a partir de la remolacha azucarera y de la caña de azúcar, dejando aparte las frutas maduras.

Tuvo que aprender el apicultor a protegerse de los aguijonazos de las abejas para obtenerla y fue considerada un producto valioso hasta que desgraciadamente fue sustituida por el azúcar, sobre todo en la industria alimentaria de nuestros días…

Los apicultores plantan alrededor de la colmena plantas melíferas para obtener miel de sólo una clase de flores o de varias con el fin de lograr que las abejas liben de las flores cercanas y el néctar lo conviertan en miel.

Otros apicultores trasladan colmenas móviles por la sierra, donde haya flores melíferas, «pues las abejas unas flores escoje y otras deja», se dice que las abejas rehuyen los olores fuertes, pero en cambio son atraídas por olores que nosotros consideramos suaves.

La calidad de la miel será diferente según las abejas dispongan de un número menor o mayor de flores…

El apicultor en su intento de obtener un mayor rendimiento de los procesos naturales puede aumentar la producción de miel colocando colmenas cerca de cultivos de flores melíferas, pero con ello conseguirá tan sólo una mayor cantidad de miel de menor calidad, pues el néctar no habrá «madurado» el suficiente tiempo en la abeja.

Otro factor importante es evitar que las abejas liben en flores de campos de cultivos «no biológicos» que como es usual son tratados con productos químicos.

Es por ello que habrá que colocar las colmenas en lugares alejados de campos de cultivo, lo más silvestres posible.

La miel obtenida y conservada adecuadamente, posee propiedades medicinales muy importantes indicada para todas aquellas personas de edad avanzada.

Su aprecio ha sido enorme en el curso de los siglos y es nuestra obligación proteger a las abejas para que sus futuras generaciones sigan trasladando el polen y fecunden a las plantas y para su empleo en alimentación y medicina por parte del ser humano…

Jierro


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