Entre geranios azules, volaba una mariposa. Atraída por su belleza, dejó un maleficio sobre sus hojas.
La besó y la respiración de miedo de la flor, la dejó sin resuello.
La mariposa, no podía esperar, sólo tenía un día de vida y quería dejar allí todos sus huevos.
La flor y la mariposa latieron al mismo tiempo y sus destinos se unieron…
Jierro
