La cultura del agua en Al-Andalus

La cultura del agua en Al-Andalus

La cultura del agua en Al-Andalus tiene un carácter sagrado. Su difícil obtención en algunos territorios creó distintos y sofisticados métodos de extracción y distribución que mejoraron a su vez la producción agrícola y el uso humano, lo que favoreció la creación de una verdadera cultura alrededor del agua.

Uno de los principales deberes de los gobernantes andalusíes, al igual que sucedía en el resto del mundo musulmán, era asegurar el abastecimiento de agua en pueblos y ciudades, a menudo alejados de los ríos. Para ello, contaron con ingenieros capacitados que llevaron a cabo las obras necesarias para la construcción de sistemas para acumularlas (aljibes, presas, estanques, pozos)…

Los musulmanes de Al-Andalus perfeccionaron inmensamente las técnicas de riego, se convirtieron en los maestros de la técnica hidráulica agrícola, aprovecharon los sistemas de riego romanos que aquí encontraron, y junto a las técnicas orientales que conocían, pudieron lograr un excepcional aprovechamiento del agua.

Los dos sistemas de regadíos tradicionales vigentes provienen de la época musulmana, además de las canalizaciones del agua o acequias y de los canales subterráneos sirviéndose de los desniveles del suelo.

El llamado «qanat» era una infraestructura hidrogeológica subterránea de irrigación, suavemente inclinada para transportar agua desde un acuífero o pozo de agua a la superficie para riego o bebida.

Aparte de la higiene natural del cuerpo, las bendiciones de la comida están en lavarse las manos antes y después de comer.

Para el lavado corporal más profundo se utilizaban los hammams, lugares de limpieza, purificación y relajación que se convirtieron en centros de reunión social y en elementos esenciales de la vida de los pueblos y barrios de las ciudades.

Los andalusíes difundieron y popularizaron la costumbre del baño, extendiéndolo a todos los estratos de la sociedad. El hammam público se transformó en lugar de uso y encuentro de hombres y mujeres, ricos y pobres, personas de todas las edades y religiones. Judíos, árabes y cristianos, usaban los baños árabes.

Una de las aspiraciones máximas de los soberanos andalusíes, fue el dotar de agua a las ciudades, llevándola a través de canalizaciones y haciéndola correr en las fuentes públicas…

Jierro


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