En toda la obra literaria de MIGUEL DELIBES transciende una defensa a ultranza del mundo natural, denunciando el desarrollo insostenible y defendiendo los valores de la vida rural: «Si el progreso va contra la naturaleza y contra el hombre no podemos llamarlo progreso».
Cuando MIGUEL DELIBES entra a formar parte de la Real Academia de la Lengua en mayo de 1975 su discurso es una llamada de atención a la sociedad para que frene su sed consumista, para que racionalice la utilización de los recursos, para que recapacite sobre lo que supone un «PROGRESO «; en definitiva para que mire hacia el futuro. Y lo peor es que la realidad cotidiana le está dando la razón día tras día.
Esa llamada se repite a lo largo de sus libros, tal es el caso de «EL CAMINO», que nos cuenta, como el padre de Daniel (El Mochuelo), rapaz de 11 años, aspiraba a hacer de él algo más que un quesero, ya que entendía que no era progresar. Y es que Daniel (El Mochuelo), se niega a dejar el pueblo y a ir a la ciudad.
Lo mismo que el Sr. Cayó Fernández, protagonista de «EL DISPUTADO VOTO DEL SEÑOR CAYO».
DELIBES lo explica bien claro: «El hombre nos guste o no tiene sus raíces en la Naturaleza y al desarraigarlo con el señuelo de la técnica, lo hemos despojado de su esencia».
En «UN AÑO DE MI VIDA» reaparece la preocupación por el medioambiente cuando en un congreso celebrado en Londres y en donde COUSTEAU manifestaba que la vida submarina había disminuido en un 40 por ciento en los últimos 20 años, otro profesor que atravesó el Atlántico e hizo análisis periódicos declaró que durante una tercera parte de su viaje no navegó sobre agua, sino sobre petróleo…
Si algún mensaje para el futuro hay en la obra de DELIBES, puede ser el que el hombre y la Naturaleza deben marchar unidos, compaginados en S.O.S. al hablar de los naturalistas que acuden a DOÑANA y en otro libro escrito con su hijo Miguel: «LA TIERRA HERIDA» se analizan los problemas ambientales en el nuevo siglo: la escasez de recursos básicos como el agua, la contaminación, el deshielo de los polos y el peligro de la subida del mar…
DELIBES ha aportado en primer lugar el haber sido un ejemplo viviente de puente entre las dos culturas: urbana y rural, además de un agudo crítico de los desmanes ecológicos.
La Universidad de Salamanca ha reconocido el valor del DELIBES ambientalista con la concesión del «Doctorado honoris causa» defensor de la Naturaleza con mayúsculas, repartida en su obra de una enorme belleza literaria y un gran amor por el hombre y su entorno natural…
Jierro