«POBRE DE MÍ» del 6 al 14 de julio. La semana grande de PAMPLONA es la de los Sanfermines, «SAN FERMÍN» protector de boteros y vinateros.
Se juegan deportivamente la vida (y a veces la pierden) en los encierros de los toros destinados a las corridas, los mozos que corren delante de los cabestros en estas fiestas a las que acuden gentes de todo el mundo, en especial mozos de origen anglosajón, empeñados en correr delante de los astados y en emborracharse hasta el delirio.
Los encierros discurren por la cuesta de Santo Domingo, calle Mercaderes, Estafeta y Plaza de toros.
De los corredores habrá muchos que están entrenados y luego un montón que estorban, dan codazos y entran corriendo en la plaza, alardeando valentía, cuando los toros todavía no han salido de las corralizas.
Antiguamente los Sanfermines eran fiestas locales o a lo sumo comarcales, pero ERNEST HEMINGWAY las popularizó tanto a través de libros y artículos que su fama ha llegado a todos los rincones del mundo.
La tradición de los encierros en España ni se limita a PAMPLONA, ni fueron los primeros. Los historiadores afirman que correr delante de los toros es algo tan antiguo que no se conoce su inicio.
Entre los encierros más antiguos de España destacan los de la villa segoviana de CUÉLLAR (1215) y los de Salamanca en la localidad de CIUDAD RODRIGO (1417).
El componente religioso, la procesión hacia la iglesia de San Lorenzo para celebrar la misa en la víspera de los Sanfermines fue convertida en el RIAU-RIAU, igual que el chupinazo.
No hay datos concretos del famoso atuendo de pantalón y camisa blancas con pañuelo rojo al cuello, unos dicen que de la bandera de Navarra y otros que viene del degollamiento de San Fermín.
La fiesta vinculada a la tauromaquia en su futuro despierta muchas incógnitas… Lo cierto es que la figura de «SAN FERMÍN» es todo un icono asociado a las fiestas.
Jierro
