Agosto caluroso, seas bienvenido,
con noche de luna llena,
vistiendo viejos recuerdos,
de caricias hasta el delirio,
susurros de bellos besos,
cada vez que el viento gime,
lo que fue y ha de ser,
lo que repiten los ecos,
los delicados perfiles,
de los amores sin nombre,
la pasión y la ternura,
de los secretos anhelos…
Y mi ilusión engañosa,
buscó refugio en la muda,
rebelión de los silencios,
así el dolor del espíritu,
no tuvo victoria alguna,
en el negro y oculto abismo,
brilló a la luz de la luna…
Jierro
