El Ebro condujo los materiales arrastrados que fueron a parar a los ríos que descendían del Pirineo y hace 300 años que el Ebro comenzó a ampliar su delta, tierras ganadas al mar, en las que muchas familias cultivan arroz , y allá en ARAGÓN, una inmensa zona desolada y desierta «LOS MONEGROS» que desde hace 300 años fueron quemados sus encinares, desforestados alegremente para vender sus cenizas y construir barcos.
Quemando las encinas iniciaron un proceso irreversible de destrucción vegetal, pues antes de que puedan volver a crecer, el agua y el viento arrastran al suelo desnudo.
Este lugar de paso en la carretera Madrid-Barcelona en la que nada se cultiva y en la que nadie se detiene, su única grandeza es la inmensa aridez del paisaje. Se considera la zona desértica más grande de Europa, salpicada de pequeñas localidades
y pueblos que en su conjunto no llegan a 20.000 habitantes.
La estepa monegrina tiene uno de sus principales símbolos en los «Torrollones», montículos creados por la erosión de los siglos, del viento y las lluvias…
La vida no se rinde en «LOS MONEGROS», allí se reproducen, invernan y muestran su vuelo pájaros acuáticos durante sus migraciones entre Europa y África.
Hay ríos que casi lo cruzan norte-sur, bajando del Pirineo, mientras que el Ebro lo limita por abajo.
El desierto fue escenario de grandes batallas en la Guerra Civil y acogió los esfuerzos a favor del banco Republicano.
Desde 1993 se celebra un festival de música electrónica y sus actividades turísticas invitan a perderse en «LOS MONEGROS» y descubrir todo lo que el paisaje esconde…
Jierro
