La MASONERÍA ofrecía un pasaje seguro hacia un mundo más secular y menos sujeto a la ortodoxia religiosa del país.
Todo empezó en 1717, con la fundación de la primera «Gran Logia de Inglaterra», 15 años después había logias similares desde Ámsterdam y Estambul a Nápoles y Alepo.
La pertenencia a la MASONERÍA fue útil a los funcionarios coloniales, que encontraban en las logias una red de contactos desde Ciudad de El Cabo a Calcuta, lo que explica la gran proporción de médicos, abogados y otras profesiones liberales en las logias.
Con el tiempo la lista de adherentes incluyó a MOZART, LAFAYETTE, GOETHE, FRANKLIN, GARIBALDI, CHURCHILL, CONAN DOYLE, KIPLING, WALT DISNEY…
La MASONERÍA es un camino para el perfeccionamiento individual del ser humano.
La exaltación a la MAESTRÍA «Mito-Símbolo» establece una completa armonía entre los aspectos cerebrales, intuitivos y racionales.
Todos los maestros masones mediante símbolos y alegorías descu unbren a sus miembros lecciones filosóficas y morales estableciendo un desarrollo espiritual y gradual, investigando el conocimiento, leyendo, estudiando, reflexionando, teniendo como meta la búsqueda de la verdad y en pro del bien personal y de la humanidad.
El «YO CON MAYÚSCULAS» tiene que enfrentarnos a tres malos compañeros: Ambición, Ignorancia y Fanatismo. SÍMBOLO y MITO tienen la capacidad de «dar qué pensar»…
En el siglo XVIII, las viejas hermandades medievales de constructores de catedrales, los masones, convirtieron sociedades dedicadas al perfeccionamiento moral de sus miembros. «El Secretismo» es lo que crea el sentimiento de pertenencia y fraternidad.
La hostilidad de la iglesia católica hacia los valores seculares que representan hizo que muchos dictadores como Franco, Hitler o Mussolini, fanáticos paranoicos, persiguieran a los masones y entre ellos el amigo de UNAMUNO, pastor protestante, que fue asesinado en Salamanca en 1936…
Jierro
