Las zonas húmedas del planeta están experimentando una clara regresión. En la Península Ibérica entre 1940 y 1985 se han reducido a la mitad.
Las zonas húmedas son todas las «marismas, pantanos, aguas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, saladas o salobres»…además de las tradicionales marismas o lagunas, riberas fluviales, deltas, ríos y estuarios. Son zonas de gran valor ecológico.
Olvidándonos de la situación del patrimonio forestal histórico que nos legaron los siglos y regímenes anteriores, de las diversas y específicas condiciones de suelo, vegetación y clima, los responsables de la labor forestal han hecho de los pinos el instrumento principal de la repoblación cuando algunas de dichas especies son extrañas y son las más vulnerables a las plagas y los incendios…
En un incendio forestal el fuego se propaga sin control, especialmente en zonas de difícil acceso. Europa está sumida en una de las peores sequías registradas hasta la fecha mientras los incendios se ceban con sus debilitados bosques. Es fundamental planificar muy bien cómo y dónde se harán plantaciones, qué especies y cómo se gestionarán.
Las repoblaciones deben realizarse con especies que puedan soportar el clima que viene y gestionarse correctamente para evitar que el bosque vuelva a arder. Cuando no haya urgencia, conviene dar una oportunidad a la regeneración natural y esperar unos años antes de reforestar…
Plantar un bosque y olvidarse de él es como no volver a preocuparse de un hijo, en el caso de las repoblaciones, porque estaremos plantando los fuegos del futuro.
Actualmente vivimos de espalda al cambio climático. No estamos preparando nuestros ecosistemas para la sequía ni para el fuego.
La poca prevención, hará que al fin se agoten los vegetales; entonces las nubes huirán de nuestras montañas, el aire que respiramos perderá parte de su pureza y las enfermedades serán por ende más frecuentes entre nosotros…
Los montes hay que repoblarlos ante la sequía imperante y el próximo agotamiento del agua, sin agua no hay vegetación, sin vegetación la vida animal es imposible y el hombre no puede existir…
Jierro
