Marrakech

Marrakech

En el cielo se funden las copas de las palmeras con el azul intenso y los nevados perfiles del Atlas, y en sus muros, el barro rojizo adquiere tintes mágicos.

MARRAKECH ofrece la Kutubía hermosa torre gemela de la Giralda de Sevilla o la Menara, con sus jardines de recreo. Es, junto a Mequinez, Fez y Rabat, una de las cuatro ciudades imperiales de MARRUECOS y fue la capital del imperio Almorávide y Almohade.

La ciudad posee el mercado tradicional más grande del país y una de las plazas más concurridas «JEMAA EL FNA» de ÁFRICA y del mundo. Esta plaza se puebla de danzarines y cuentacuentos, de sones musicales y extrañas historias…

Encantadores de serpientes, echadores de cartas y acróbatas. Desde la caída de la tarde hasta medianoche, hora en que se retiran los últimos faranduleros, la plaza se llena de puestos de comida, convirtiéndose en un gran restaurante al aire libre.

Alrededor de la Plaza, la Ciudad Vieja, protegida por un cordón de bastiones hechos de tierra roja que encierran un laberinto de callejuelas y palacios, mercados y mezquitas, cúpulas y minaretes. La Medina de MARRAKECH ha sido declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1985.

MARRAKECH es una mezcla de olores y colores, un lugar realmente fascinante, donde el cuerpo se te llena de emociones, donde mucha gente te coge del brazo para que entres en su tienda, donde desde las mezquitas se llama a la oración y los fieles se arremolinan en busca de un lugar para rezar, arrodillados, mirando hacia la MECA…

Tras el histórico terremoto que dejó más de 2.900 muertos en apenas unas horas, pasó de ser del corazón turístico del país, a convertirse su plaza en un refugio improvisado al aire libre. Sus intrincadas callejuelas se vieron especialmente afectadas por el seísmo. Cientos de turistas cargados con sus maletas intentando salir del país…

No nos recuperamos de esta noticia, cuando ya otra peor salta en Libia con la rotura de dos presas… Inundaciones, terremotos, tormentas, sequías… Están afectando profundamente todos los puntos de la Tierra…

¿Qué podemos hacer para pararlo? Las administraciones y la gente con poder son responsables, pero nosotros podemos y debemos poner nuestro granito de arena…

Jierro


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