El valle donde está asentada GERONA fue establecido y desarrollado por varias comunidades e imperios a lo largo de su historia, donde se incluyen civilizaciones como los iberos, los romanos, que la llamaron «GERUNDA» y la fortificaron… visigoda, musulmana, carolingia, judía, cristiana… su notable riqueza arqueológica se manifiesta en los restos de murallas (la Força Vella) que abarcan del paseo Arqueológico a los Jardines de la Muralla y nos permite recorrer más de dos mil años de historia hasta el ensanche medieval…
GERONA es una ciudad medieval sublime que se completa con la sugerente judería, o CALL JUEU, barrio donde vivió una reducida comunidad judía y que es hoy uno de los barrios medievales mejor conservados de Europa y donde se conserva el Museo de Historia Judía…
El río Oñar atraviesa la ciudad dividiéndola en dos partes, en la orilla oriental se encuentra «el barrio viejo» y en la occidental «el barrio de Mercadal». Ambos barrios están unidos por cuatro puentes. Una vez se cruza el río, uno de los emblemas de la ciudad, con reflejos ocres, dorados, rojizos,amarillentos de sus casas coloridas sobre el agua, nos trasladamos a la Edad Media, y lo habitual es perder la noción del tiempo y el espacio real…
La Catedral tardó siete siglos en construirse y tiene la nave gótica más amplia del mundo. Por eso no es de extrañar que convivan un bello claustro románico y la fachada barroca. Se encuentra dentro el «TAPIZ DE LA CREACIÓN» bordado con hilos de vivos colores que es un tratado de Teoloy y doctrina. Algunas de sus empinadas callejuelas conservan la fisonomía de cuando sus vecinos recorrían las calles empedradas y sus preciosos patios…
Una de las múltiples leyendas de GERONA, ocurre en el Barrio Judío su famoso CALL (calle estrecha). La protagonista es «Tolrana», que junto con otros judíos se habían refugiado de la persecución cristiana en la Torre Gironella. Apareció decapitada… y desde entonces se oye su llanto en las calles del CALL las noches de Tramontana.
En esta ciudad pequeña, tranquila, la historia aflora en cualquier rincón y está al alcance de todo aquel que no renuncie ni al pasado ni a su bello escenario, dando un sencillo paseo.
Camina, disfruta, mira, siente, toca, ama … Una ciudad que refleja todo menos el paso del tiempo…
Jierro
