Se gasta para la muerte y la destrucción aquello que en muchos países es imprescindible para la vida.
Si todos los pueblos nos acercáramos al desarme, base de una política de paz, y la lucha fuese contra la pobreza y el hambre, uno de los mayores retos a los que se afronta la humanidad, se podría entablar un diálogo mundial para luchar por el cambio climático y la sobreexplotación de los recursos naturales que influyen de manera directa en la capacidad de las personas para generar alimentos.
Nunca en la historia hubo tanta producción de alimentos, y sin embargo, millones de personas pasan hambre cada día en diferentes puntos del planeta…
La sequía o las inundaciones, el descenso de la biodiversidad impactan de lleno en la producción agrícola y ganadera de muchos países.
Allí donde la industria primaria es el principal sustento económico, los efectos son aún más devastadores. La falta de alimentos y el hambre impiden el desarrollo normal de los países, incrementándose la pobreza y millones de personas se ven forzadas a realizar movimientos migratorios.
Se calcula que unos 811 millones de personas, alrededor del 10 por ciento de la población mundial se acuestan con hambre. En número de personas afectadas por el hambre es más alto en el continente africano, la pobreza se transmite de generación en generación. Los derechos y necesidades de niños y niñas deben ser prioritarios. La seguridad alimentaria no es un privilegio, sino un derecho consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. La hambruna se puede prevenir y no tiene cabida en el siglo XXI…
Por otra parte, el mundo también necesita un pacto mundial contra la obesidad, que tenga en cuenta los alimentos tradicionales y locales. Las dietas poco saludables son la principal causa de enfermedad, discapacidad y muerte en el mundo.
La industrialización masiva de los alimentos y nuestra capacidad para comprarlos han creado una avalancha de consecuencias indeseadas. Las calorías baratas y de mala calidad han provocado una crisis de obesidad que afecta de manera desproporcionada a los pobres y desfavorecidos…
¿ES POSIBLE RESOLVER EL HAMBRE EN EL MUNDO?
¡JUNTOS PODEMOS CONSTRUIR EL MUNDO QUE QUEREMOS!
Jierro
