Ahora que varios partidos políticos especialmente de la oposición y con posibilidades de acceso al poder hablan y no paran de que ellos son la otra opción, la «otra manera de vivir». El sentido común de la sabiduría popular fundamenta la búsqueda de soluciones integradoras a los problemas de la energía y la contaminación.
Cuando echamos una mirada general a los problemas relacionados directa o indirectamente con el ambiente, vemos con claridad que ha llegado la hora de reconectar las dos «moradas» del hombre: el sistema urbano – industrial y el sistema natural que nos rodea, sustentador de la vida…
La reconexión del hombre y la naturaleza en una totalidad más armónica requiere que ciencia y tecnología se integren con nuevas finalidades a nivel social, económico y político.
La diversidad es el conocimiento de la vida. La idea es que un ecosistema diverso, está mejor capacitado para hacer uso de la energía y los recursos disponibles y para resistir las adversidades. Las sociedades industriales se han enriquecido con inversiones a corto plazo, colocando todos los huevos en una misma cesta. «Así el boom del turismo»… Cuando disminuyan los beneficios de tal actividad, no se podrá cambiar rápida y fácilmente la cesta…
Pero, ¿qué sucedería si no tenemos lista otra cesta cuando la que estamos usando se rompa?… Se produciría entonces depresiones económicas y desórdenes sociales.
Si prestamos atención a las advertencias ante estas cuestiones y actuamos bajo la premisa de que la variedad no solo es el condimento de la vida, sino también un valioso factor estabilizador, entonces seríamos capaces de idear los medios para favorecer la diversificación.
La solución prudente a las crisis energéticas, alimenticias etc… implica disminuir la prisa para reducir el derroche, buscar otras opciones que actualmente tiendan a promover el desarrollo por encima de todo y no dejar solo al turismo de masa con la consecuente pérdida de identidad de los pueblos…
Jierro
