EL VALLE DE ARÁN conquistado por un manto blanco, llegado el invierno , esta tierra de tanta belleza, donde la NATURALEZA guarda en sus dominios: cascadas, lagos, bosques de pino negro… en este lejano territorio colindante con Francia, donde se habla su propia lengua «EL ARANÉS» conviven unos 10.000 habitantes repartidos por 33 pueblos, cuya capital es VIELHA.
En estos pueblos de sabor añejo, la piedra, la madera y la pizarra se mezclan con la belleza de sus parajes montañosos y alpinos. La cultura de VAL D’ ARAN está muy ligada a la cultura OCCITANA del sur de Francia, cuyos vínculos han sido siempre más fuertes que con la Península Ibérica y ha actuado como una frontera natural durante siglos.
Los largos años de disputa entre francos e hispanos entre los siglos XIV y XV culminaron en el reconocimiento de los privilegios que respetarían su autonomía organizativa en diferentes tratados y donde se configuraba también una lengua «EL ARANÉS».
El Valle de Arán pertenece a la provincia de LERIDA en CATALUÑA. Este rincón privilegiado atravesado por el río GARONA está muy concurrido en invierno por las pistas de esquí de BAQUEIRA BERET. Aquí la economía del frío y la nieve pone en marcha este pequeño país.
La arquitectura aranesa clásica de casas agrupadas en callejones estrechos, sin aberturas al lado norte, con tejados de pizarra inclinadisimos, se apiñan en las laderas ignorando el empuje de la nieve y el hielo…
En la vivienda tradicional rural no solo habitaba la familia, sino que constaba de palomar, pocilga, patio cerrado, huerto y campo de frutales. La estancia más importante y luminosa era la cocina, además la más caldeada y punto de reunión de la familia.
En ARÁN, la más rabiosa modernidad del ocio del siglo XXI, no ha conseguido someter del todo a la NATURALEZA PRIMITIVA de sus habitantes, quienes han sido otorgados de un carácter, una cultura ancestral y unas costumbres con personalidad propia…
Jierro
