El OSO PARDO en España, se mantiene en unos mínimos. Muchos animales de esta misma especie pueblan todavía los bosques de EUROPA oriental y, sobre todo, la taiga siberiana.
El OSO PARDO es el animal más emblemático de las montañas del Norte de España. Tras la introducción en el PIRINEO de animales procedentes de ESLOVENIA, se ha recuperado de forma regulada la población del Pirineo en los últimos 20 años.
Las poblaciones silvestres de OSOS deben anteponerse al destino de ejemplares aislados. El OSO PARDO es una especie con vida larga y la supervivencia de las hembras es más importante que la de los cachorros y jóvenes.
En la CORDILLERA CANTÁBRICA y en los PIRINEOS, la presencia del hombre es permanente. Las dos cordilleras se encuentran entre las zonas más densamente poblada del área de distribución de OSOS PARDOS del mundo…
Los OSOS que viven en libertad en la CORDILLERA CANTÁBRICA se están reproduciendo naturalmente, con un registro de más de una docena de nacimientos anuales. Con ello se garantiza la pureza genética de la variedad Cantábrica.
Los pocos OSOS que viven en libertad en España son muy difíciles de ver. Es habitual conocer su existencia por sus huellas. A veces se han encontrado excrementos con pelo de jabalí, es un animal omnívoro y come carroña cuando no encuentra otros alimentos, por ello su hábitat ha de ser rico en frutos silvestres de todo tipo, destacando las bellotas y las castañas. Hiberna de enero a marzo.
El OSO es un animal plantígrado, es decir, apoya todo su peso en las plantas de los pies al igual que los humanos. Su marcha es lenta y torpe caminando a cuatro patas, sólo se yergue para intimidar, otear los horizontes o trepar por troncos y paredes…
Las OSAS se alejan de los machos o se enfrentan a ellos cuando tienen crías, ya que nacen en invierno, ellas van acompañadas de sus esbardos y el macho puede llegar a matarlos para provocar que la OSA entre en celo.
Desde la FUNDACIÓN OSO PARDO para la convivencia con el OSO hay que adelantarse a las consecuencias del cambio climático porque la hibernación, los incendios y hasta los frutos y bayas se ven afectados. Deberíamos plantar especies más resistentes porque es una prioridad para los habitantes de la CORDILLERA CANTÁBRICA y un orgullo ver como cada año aumenta el número de turistas con la esperanza de poder ver un OSO, siempre desde lejos, respetando al animal y tomando todas las debidas precauciones…
Jierro
