Aguas termales

Aguas termales

En la Antigua Grecia ya se utilizaban las aguas termales, aunque fue durante el Imperio Romano en el año 25 a. C. el emperador AGRIPA fue quien creó las primeras termas en ROMA. Estas termas eran baños públicos para la gente a la que no se le permitía tener baño privado en casa: los esclavos o las clases sociales marginadas.

También se crearon baños privados, Balneum o Balmes, cuya finalidad fue sobre todo social y política, eran lugares de recreo perfectos para mantener conversaciones tranquilas y relajadas.

Rara vez convivían hombres y mujeres dentro de las termas, aunque no era impensable. Los balnearios antiguos tenían todo tipo de actividades de ocio dentro de su recinto, ya que contaban con salas de masajes, salas de juegos y tratamientos para la piel. Los romanos los usaban para fines sociales…

Bajo el subsuelo de la Península se esconden aguas mineromedicinales, que brotan a través de 2000 manantiales. Cerca de un millón de personas acuden cada año a algunas de las estaciones termales españolas, apostando por unas vacaciones de salud.

No hace falta tener reuma o afecciones respiratorias: cada vez en mayor medida, muchas gentes «sanas» buscan potenciar y rejuvenecer su cuerpo y espíritu con los poderes naturales de «EL AGUA».

Hay grandes balnearios como el granadino de LANJARÓN. Para lograr la categoría de balneario, un establecimiento debe disponer de un manantial de agua subterránea mineromedicinal declarado de utilidad pública, además de un servicio médico y las instalaciones sanitarias adecuadas…

El siglo XIX fue en España la más importante «la belle época balnearia»… después de la Guerra Civil, poco a poco han ido recuperando su protagonismo hasta consolidarse como sitios de bienestar habilitados en edificios históricos y en medio de bellos paisajes. Esta herencia la ha dotado de ventajas para desarrollar un turismo de salud y bienestar.

El gusto de disfrutar de las propiedades del agua, sus chorros, duchas, baños, piscinas, saunas y tratamientos son cada vez más solicitados. El gusto por disfrutar de las propiedades del agua, es algo que ha acompañado al ser humano durante milenios. Un lugar al que ir para relajarse y olvidar los problemas del día a día…

Generalmente cuánto más olorosas y turbias son más beneficiosas: los baños ferruginosos de MONDARIZ (Pontevedra), las termas de CUNTIS (Pontevedra), CARRATRACA (Málaga) donde las aguas huelen a podrido por su alto contenido en azufre, magníficas para la piel y los pulmones…

Jierro


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