MARIANA PINEDA nació en GRANADA (1804), su infancia y adolescencia no fueron fáciles, se educó en un ambiente liberal tutelada por un matrimonio que trabajaban de confiteros. Se casó a los 15 años con un militar con quien tuvo dos hijos pero enviudó a los 18 años, estaba muy implicada en la política del momento y empezó a acoger en su casa a algunos liberales perseguidos por la represión de FERNANDO VII, que ha pasado a la historia como la década Ominosa (1823-1833).
Los liberales aspiraban a rescatar la CONSTITUCIÓN de CÁDIZ y MARIANA estuvo a punto de casarse con un brillante militar, pero no pudo obtener la dispensa real a causa de su filiación liberal…
El nombre de MARIANA PINEDA forma parte de la leyenda que inspiró a FEDERICO GARCÍA LORCA a escribir una obra de teatro basada en su vida. Una joven de 26 años subió al cadalso en mayo de 1831 para morir por garrote vil en GRANADA. Más tarde fue condenada por tener en su poder una bandera revolucionaria a medio bordar cuyo lema era: «libertad, igualdad y ley».
La defensa de MARIANA adujo que la bandera tenía que ver más con la masonería que con una supuesta revolución liberal contra FERNANDO VII, el rey absolutista. El ministro de justicia autorizó un indulto sí la joven delataba a sus compañeros, a lo que ella contestó: «NUNCA UNA PALABRA INDISCRETA ESCAPARÁ DE MIS LABIOS».
Una carta acusaba a MARIANA de conexiones con liberales de GIBRALTAR, por lo que puesta en arresto domiciliario nunca fue juzgada y el caso no prosperó. Contrajo matrimonio secreto con un abogado, José de la Peña, con quien tuvo una hija.
PEDROSA, jefe de policía de GRANADA, sospechaba de MARIANA y redobló sus esfuerzos para atraparla y un «soplo» le dio la oportunidad de registrar su casa donde encontró la bandera de MARIANA que había encargado bordar y ordenó esconderla en su casa para tenderle una trampa y así detenerla…
¡Ay, que día tan triste en Granada!
que a las piedras hacía llorar,
al ver que Marianita se muere,
en cadalso por no declarar.
Como lirio cortaron el lirio,
como rosa cortaron la flor,
como lirio cortaron el lirio,
más hermosa su alma quedó…
Jierro