El comercio de la seda

El comercio de la seda

SAMARKANDA, KASHGAR, CONSTANTINOPLA, ANTIOQUIA o BAGDAD, se asocian al misterio, a la magia de oriente, a lo desconocido. LA RUTA DE LA SEDA evoca antiguos cuentos, caminos llenos de peligros y aventuras.

La HISTORIA cuenta que en el Palacio Imperial de CHINA, la emperatriz LEI TSÚ cuando paseaba por Palacio vio un capullo recién tejido por una oruga. Al intentar desenmarañarlo, se dio cuenta que era más resistente que todos los exóticos tejidos que allí se trabajaban y solo con agua caliente consiguió obtener el hilo de seda. Aquel secreto imperial proporcionó mucha riqueza a CHINA durante 3000 años.

En la legendaria CHINA, el cultivo del gusano de seda y la industria de la seda, fue uno de los secretos mejor guardado de la HISTORIA. Su divulgación se castigaba con la pena de muerte…

Para sacar el secreto del país, dos monjes introdujeron la seda en sendas cañas de bambú y tomaron caminos poco transitados que los llevaran desde la CHINA hasta BIZANCIO y hacer llegar semejante tesoro al emperador JUSTINIANO. Aquel camino mítico se convertiría en una ruta comercial famosa por la que circulaba productos de ORIENTE a OCCIDENTE y viceversa, además de centro y cruces de caminos.

No hay constancia de cuales fueron los primeros comerciantes que siguieron aquella ruta, pero se considera a ZHANG QUIAN su fundador allá por el año 138 a. C. describiendo en sus relatos las costumbres y tradiciones de cuántos reinos iba encontrándose.

QUIAN fue capturado y retenido durante 10 años por los antecesores de los HUNOS y cuando consiguió escapar se dedicó a tomar nota de toda ASIA CENTRAL para así informar a su antiguo emperador… De esa información nacieron las posteriores rutas comerciales y culturales que se extendieron por toda ASIA.

En el siglo XX, JAPÓN, dominaba el arte del cultivo de la seda cruda y en 1970 CHINA retoma la primacía en el arte de la producción de seda natural. Hoy en día conviven el uso de una gran cantidad de fibras artificiales, como el RAYÓN, el ACETATO y la VISCOSA, que tratan de imitar su belleza y propiedades naturales a un costo accesible. Mientras que el mercado de la seda se dirige al uso exclusivo en prendas e hilados de calidad superior para un público que aprecia y conoce sus cualidades y valor…

Jierro


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