Don Pelayo fue un héroe indiscutible, pero en el amor la suerte no le acompañó demasiado y en lo político, pese a sus hazañas, nunca llegó a ser rey. Siendo joven formaba parte de la guardia real de don Rodrigo, en el siglo VIII, y fue de los que defendieron su candidatura al trono frente a un hijo de Witiza.
Enamorado y correspondido por EGILONA, se resignó a perderla cuando ésta se desposó con el rey Rodrigo. EGILONA, conocida como Egilo, Ailo o Ayluna, nació en Toledo, y sus padres eran ricos visigodos. EGILONA era la esposa del rey Rodrigo cuando éste fue derrotado en el año 711 por los invasores musulmanes a orillas del Guadalete…
ABDELAZIZ, hijo del victorioso y conquistador musulmán MUSA, se enamora de EGILONA, renunciando a su religión musulmana para casarse con la cristiana dos años más tarde de la conquista. El hijo de MUSA que había sido dejado como gobernador de Hispania por su padre, MUSA, cuando éste viajó a DAMASCO a dar cuentas de la conquista ante el califa fue traicionado por los suyos y decapitado porque creían que iba renegar de ser musulmán.
EGILONA, en árabe Umn Asim (madre de Asim), trató de convencer a su nuevo esposo para que se independizase del califato, pero éste fue asesinado en el año 716. Pasó a la historia como la reina traidora por partida doble. Para los musulmanes por querer separarse de DAMASCO y para los cristianos por haberse casado con el infiel ABDELAZIZ.
En aquella época era habitual que los conquistadores se casasen con las viudas de los reyes derrotados para dar así legitimidad a la conquista. EGILONA es un personaje que sirve de bisagra entre dos etapas bien diferenciadas de la HISTORIA DE ESPAÑA, fue la última reina consorte visigoda de HISPANIA y la primera dama de AL-ANDALUS.
Después de la muerte de ABDELAZIZ IBN MUSA, y así también el destino de su hijo, esta mujer no pertenece ya ni a unos ni a otros, sino tan sólo a sí misma. Con ella finaliza la era de los godos, abriendo paso a la naciente cultura andaluza.
EGILONA, reina y hechicera será recordada «como la mano, la mente, el espíritu poderoso que sembró la semilla de una nueva era», según algunos estudiosos de la historia, que no podemos dejar en el olvido, porque es nuestra historia…
Jierro