Los FENICIOS observaron que la constelación de la OSA MENOR tiene una posición relativamente constante y se sitúa en la prolongación del eje de la TIERRA señalando el Norte. Por eso utilizaron la estrella polar, situada en un extremo de la constelación, para orientarse y reconocer los puntos cardinales. Los marineros la llaman «la estrella fenicia».
Los barcos fenicios comunicaban las ciudades de la costa siria-palestina con sus colonias fundadas en lugares tan lejanos como Cagliari, Palermo, Málaga, Cádiz, Tánger o Lisboa. Atravesar todo el Mediterráneo era una empresa erizada de dificultades. Los vientos cambiantes provocan mar de fondo casi a diario y la corriente del Atlántico discurre en sentido contrario a las agujas del reloj…
Navegaban durante el día sin perder de vista la tierra firme. Por las noches, las flotas se anclaban en ensenadas naturales al abrigo de las corrientes y los vientos, aunque también pusieron en práctica la navegación de altura para alcanzar islas como Cerdeña o Malta.
Se cree que gracias a las nociones de Astronomía que poseían, se orientaban a través de las estrellas. Los errores de rumbo los corregían gracias al conocimiento de los accidentes costeros y de las islas, se deduce que poseían también mapas o cartas náuticas.
Los FENICIOS destacaron especialmente en el comercio de lujo. Exportaron por todo el Mediterráneo telas, marfiles, perfumes y ungüentos… Los FENICIOS inventaron las artes de surcar los mares con barcos y luchar con una flota. El dominio de la navegación aseguró su prosperidad y los distinguió entre todos los pueblos de la Antigüedad. También desarrollaron otro saber fundamental: la «escritura alfabética».
Los FENICIOS eran excelentes constructores navales, contaban con la madera de los cedros, apreciada por sus cualidades en todo el Próximo Oriente. Esta madera tan resistente a la humedad como ligera, al contacto con el agua no se combaba y gracias a su resina no le afectaban ni hongos, ni insectos, en especial las termitas.
Los marineros FENICIOS unieron las dos orillas del Mediterráneo con sus rutas y alcanzaron las Islas Británicas. La leyenda de que más allá de las columnas de Hércules acababa el mundo y moraban monstruos no pudo frenar al pueblo marinero de la Antigüedad…
Jierro
