Sanlúcar de Barrameda y su Hermandad del Rocío

Recientes investigaciones aseguran que la Hermandad del Rocío de SANLÚCAR DE BARRAMEDA fue la primera en peregrinar a la ALDEA. La Hermandad goza de ciertos privilegios sobre las demás Hermandades concedido por la Hermandad Matriz de ALMONTE en 1680, como es conservar el quinto lugar a perpetuidad. Y SANLÚCAR se despidió de SANLÚCAR para comenzar su Romería hacia el ROCÍO…

La ciudad de SANLÚCAR a la orilla izquierda del Guadalquivir, entre el estuario y la Bahía de Cádiz formando un triángulo con CHIPIONA y ROTA. Estás tres poblaciones comparten paisajes y carácter bajo un clima inmejorable en todas las estaciones…

Los viñedos y huertos, la historia marinera, el arte y la alegría de vivir que es SANLÚCAR, el Barrio Alto y desde el Barrio Bajo al Puerto y Bajo de Guía… SANLÚCAR llegaría al final de la Edad Media a ser un punto estratégico al convertirse en la llave del puerto fluvial de Sevilla, donde se concentraba el tráfico con las Indias.

Bretones, ingleses, flamencos, mercaderes y marinos venidos de todas partes bullían por sus calles bajo la protección de los duques de MEDINA SiDONIA. SANLÚCAR fue el punto de partida y llegada de la Primera Vuelta al Mundo, completada por Juan Sebastián Elcano.

El Palacio Ducal, la Iglesia de la O con su fachada de filigranas mudéjares o el Castillo de Santiago contrasta con el pueblo llano que siempre ha compaginado identidad campesina con los aires marineros…

Al pasar ante el mercado de abastos se disfruta del colorido de sus puestos de verduras, frutas y pescados; deambular por las cuestas y plazuelas entre casas encaladas y entrar en las TABERNAS o en las BODEGAS, cuya cata in situ, de los olorosos, amontillados, del vino MANZANILLA hacen que los visitantes queden impregnados por sus esencias.

A la otra orilla del Guadalquivir se perfila DOÑANA, el coto que tomó su nombre de una de las duquesas de SANLÚCAR, doña Ana de Mendoza. En la puerta gaditana al Parque Nacional entran las carretas tiradas por bueyes, los caballos con rocieros a la montura, ataviados ellos y ellas según la tradición atraviesan dunas y pinares. Entre los vaivenes del camino cantan sevillanas rocieras, fandangos de Huelva y al compás de las alegrías de Cádiz también bailan en las arenas, en una síntesis mágica llena de matices inagotables…

Jierro


Publicado el

en

,

por