El trabajo en el hogar que a quien más beneficia es a la familia debe adquirir una mayor importancia para la sociedad, y sobre todo para las instituciones mediante apoyos que fomenten su reconocimiento.
En el mundo hay aproximadamente cien millones de empleadas del hogar, aunque el trabajo doméstico existe desde la antigüedad siendo realizado en su mayoría por mujeres en sus propios hogares. Sin embargo con el paso de los años se ha reconocido como una profesión, en donde se recibe una remuneración por la realización de estas labores, si se llevan a cabo en hogares ajenos al propio…
A principios del siglo XX surge el papel de la mujer trabajadora interna, que se encargaba de realizar las tareas domésticas del hogar, pero de manera interna en éste, lo que supuso que la relación se fuera volviendo más laboral, hasta el punto que ellas mismas comenzaran a considerarse trabajadoras.
Ya a mediados del siglo XX, se produce la incorporación de la mujer al mercado laboral, hecho que tiempo atrás era casi imposible, ya que, además, las mujeres que trabajaban eran incluso mal vistas. La mujer se incorpora al mundo profesional independientemente de a qué clase social perteneciera, por lo que cambia también el papel del servicio doméstico, ya que se producirán más contrataciones de servicio doméstico al tener que trabajar más mujeres y compaginar el trabajo con las tareas del hogar…
Aunque en los comienzos el trabajo doméstico no era visto como una profesión, sino como una obligación de la mujer debido al pensamiento patriarcal que llevamos arrastrando desde la antigüedad, gracias a la evolución de la sociedad se reconoce como una profesión, aunque este hecho no supone que se cumplan al cien por cien los derechos y obligaciones de los trabajadores y trabajadoras y del empleador.
Además este hecho hace que tanto las empleadas domésticas, como el resto de empleadas de otras profesiones, se encuentren ya en igualdad de situaciones, es decir, ambas trabajan y ya no se consideran ni criadas ni señoras, sino MUJERES TRABAJADORAS.
Jierro