¿La gente establece el mismo tipo de relaciones con el paisaje que le rodea?
Creo que para sentirse cada vez más ciudadano del mundo es bueno echar raíces en un lugar muy concreto, que no tiene que ser el lugar donde se ha nacido, puede ser el lugar donde se vive… Quizá esa sensación de sentirse de un lugar se va creando con el contacto cotidiano a medida que se van formando unos lazos de experiencias y de emociones con ese lugar y que sirve de referencia para nuestro desarrollo personal.
Hay personas que han trabajado en 7 y 8 lugares a lo largo de su vida y no ha tenido ni el tiempo ni el ambiente para enraizarse en el lugar, han sido simplemente transeúntes. Y en el caso de los monótonos bloques de pisos, en que las afueras de una ciudad europea son iguales que las afueras de una ciudad americana, o incluso de otros continentes…
Un mismo paisaje es vivido y valorado de forma diferente según las personas o la actividad que se realiza en él. En el mundo industrializado la tendencia a la homogeneización y estandarización en todos los aspectos de la vida, el entorno y la forma de relacionarnos con él es común.
Cada vez van quedando menos paisajes originales en los que nos sintamos identificados, el valle, la calle, el barrio, es transformado en un paisaje artificial, prefabricado e impuesto. No es sólo la Naturaleza que se destruye, sino también toda la relación humana…
La relación personal o colectiva con una serie de lugares que con el tiempo se han convertido en puntos de referencia de la existencia diaria, lugares cargados de emociones y significados: una plaza, un edificio, un camino o un árbol especial… en poco tiempo ha cambiado.
En el pasado las modificaciones del paisaje eran lentas, cualquier elemento nuevo era adaptado gradualmente por los habitantes de un lugar. Ahora, la transformación del paisaje es tan rápida y desproporcionada que la adaptación se hace muy difícil. Se olvida el arte de habitar.
Vivir de acuerdo con los ritmos de la Naturaleza, sentirse parte de una historia y de un futuro, pertenecer a un lugar es algo a lo que la naturaleza humana se resiste a renunciar. Esto ha generado un abandono en la masificación de las ciudades que podría compensar el nuevo movimiento de vuelta al campo y a los pueblos…
Jierro