Economía semicolonial en Bolivia

Economía semicolonial en Bolivia

En lengua quechua una «PALLIRI» es una buscadora de plata y otros minerales en la superficie de la mina, o sea entre las piedras de la montaña. Después de machacarlas con un martillo, seleccionan los fragmentos valiosos para venderlos a precios irrisorios…

En PERÚ, 1540, en el extremo sur del Imperio Inca, en las montañas andinas de lo que ahora es BOLIVIA, había un montículo de plata tan grande que convertiría una aislada aldea Inca en la cuarta ciudad más grande del mundo «POTOSÍ». Este sitio alto, árido y muy frío de los ANDES se convirtió en una ciudad de villas extravagantes y cabañas modestas, salpicadas de casas de juego, teatros o iglesias, en las que el vicio, la piedad, el crimen, las fiestas adquirían proporciones enormes…

Fueron las minas de CERRO RICO las que producían la materia prima, pero lo que enriqueció a España, fue la «Casa de la Moneda» de POTOSÍ que fabricó los reales de a OCHO que sentaron las bases de la Moneda global. Desde POTOSÍ, las monedas se cargaban en llamas, para el viaje de dos meses a través de los ANDES…

En toda EUROPA, el tesoro hispanoamericano inauguró una «EDAD DE PLATA». Por contra, las comunidades indígenas fueron esclavizadas y cuando por las condiciones inhumanas a la que los mineros eran sometidos empezaron a morir, los colonizadores importaron más de 30.000 esclavos de ÁFRICA… Tras dos siglos de explotación, la plata enpezó a escasear, quien puso abandonó POTOSÍ y la zona entera cayó en el olvido…

«LA CIVILIZACIÓN EUROPEA» significó saqueo y genocidio y el número de muertos fue incalculable. En 1987, la ciudad fue declarada PATRIMONIO de la HUMANIDAD por la UNESCO. Al país no le quedan más que las migajas de los numerosos millones de dólares de las ganancias anuales del sector. El 90 por ciento de los mineros trabajan, sin derechos ni seguridad social, en cooperativas.

Está obligada BOLIVIA a limitarse a la mesa de exportación de materias primas, a los mismos estados donde tienen su sede las empresas multinacionales que controlan el mercado. Frente a esta realidad, es de esperar que BOLIVIA ponga fin a una economía semicolonial y pasar a una fase de modernización ecológicamente sostenible y respetuosa con las decisiones de los indígenas que viven en sus territorios…

Jierro


Publicado el

en

por