Hogaño, cuentan unos lagareños,
que con las calores que trae agosto,
se elabora muy dulce fino mosto,
pisan en los lagares los barreños.
De las viñas, esas matas tan verdes,
sale ese caldo denso y oscuro,
sin apenas alimento ninguno,
embriagan y el sentido lo pierdes.
Las tierras resecas, ya exprimidas,
en toda la uva lleva su jugo,
son lágrimas, son risas compartidas.
Bailamos, cantamos, vivimos el día.
Alegres, para gastarnos los duros.
Pasamos la bota, con alegría…
Jierro
