Generalmente nunca se muere de vejez, sino de una enfermedad determinada cuya aparición y gravedad está más o menos condicionada a la vejez.
Existen ciertas zonas geográficas repartidas por el mundo en las que sus moradores viven hasta edades muy avanzadas; pero como normalmente nadie se libra a lo largo de su vida de una afección cardíaca, pulmonar, bronquial, hepática o vascular, es difícil diagnosticar muertes por degeneración progresiva de vísceras o por vejez…
Sabemos que influye la raza, el medio ambiente, el modo de vivir y de trabajar, de alimentarse, los accidentes traumáticos o infecciones, etc… Y de los adelantos de la Medicina.
Las personas sienten, cada vez más, ansias de sobrevivir. Los sueños de personas de vida prolongada y vigorosa, exenta de los achaques de la senectud, constituyen temas apasionantes para muchos…
En el terreno lógico y práctico en el que nos movemos, las teorias de la inmortalidad son más bien fantasías. VIVIR y ENVEJECER son dos cosas inseparables. Si hay personas que llegan a 120-150 años, no existe ningún factor que impida gozar de igual longevidad a otras personas, y sin embargo no ocurre. Deben existir causas patológicas que se pueden curar y causas extrínsecas de la alimentación o del medio ambiente que se puedan evitar o remediar…
Si cada uno es el último responsable de su salud, ¿por qué no empezar a cuidarse cuanto antes?. Los avances sociales, médicos y culturales al menos en un puñado de países privilegiados han girado su foco hacia el envejecimiento para luchar contra la mayoría de las enfermedades que asolan a la especie humana.
«Se ha visto que la restricción calórica influye positivamente porque hace una programación metabólica que hace al organismo resistente a muchos tipos de estrés, de agresiones medioambientales, dietéticas, físicas…»
Restringir la toma de alimentos por debajo de lo que se desea comer siempre tiene efectos positivos desde el punto de vista saludable, pero hay pocas personas con la voluntad suficiente.
«Es imposible vivir más si no estás sano»
Algunas personas pueden envejecer más despacio y evitar o retrasar enfermedades hasta muy tarde en sus vidas o la discapacidad en el final de la vida…
Jierro