El mar se vistió de feria, agosto,
al filo de la medianoche, sonó,
el cohete iba disparado, tronó,
el cielo, esperaba brindar con mosto.
Luces multicolores dibujaban,
haciendo cabriolas en la negrura;
porque sus destellos hacen locura,
a los malagueños que lo miraban.
Olas de gente iban y venían,
en Gibralfaro y Puerta Oscura,
Parque y Malagueta aplaudían.
La farola, en el puerto, orgullosa
en esa noche mágica de fiesta,
brilla, girando sus luces, mimosa…
Jierro
