La capital del diamante

Fue en 1476 cuando un orfebre de Brujas (Bélgica), LOUIS BERQUEN, comenzó con la técnica del tallado de diamantes. Descubrió que la dureza del diamante sólo podía ser vencida empleando otro diamante. Por eso los talladores y pulidores belgas se consideran desde entonces los más profesionales del mundo, y el llamado «CORTE DE AMBERES», el más delicado que puede concebirse

AMBERES, capital del diamante, nadie diría que esta tranquila ciudad belga de algo más de medio millón de habitantes es una mina de oro. Y sin embargo, por sus calles discretas circula un negocio que mueve más de 20.000 millones de euros al año: la industria del diamante, que une los talentos artesanos, diseñadores y negociantes desde hace unos 500 años…

En 1498, el descubrimiento de Vasco da Gama da una vía marítima directa para llegar a la INDIA (el mayor productor de diamantes de la época) y provocó el desplazamiento de las actividades comerciales desde Venecia a Lisboa. Luego la capital lusa comenzó a comerciar con AMBERES, hasta que esta acaparó la industria de la piedra preciosa.

En la actualidad el 70 por ciento de la producción mundial pasa por esta ciudad que figura como el principal centro de distribución de diamantes en bruto de todo el mundo.

No obstante, el lujo es imperceptible para el visitante: los negocios suceden de puertas para adentro. En el distrito del diamante circulan sobre todo, indios, judíos, armenios y libaneses…

De no ser por el gran despliegue de seguridad, el número de cámaras y policías, y por las columnas de acero clavadas en el suelo, que impiden el paso de los coches sin permiso especial, nadie sospecharía el descomunal negocio que se mueve entre sus paredes.

En 2002 fueron exportados ejemplares tallados a Estados Unidos, Hong Kong, Israel, Italia, Suiza e Inglaterra por 5.400 millones de euros y se importaron por 4.500 euros.

Bancos especializados, tres escuelas diamantistas, siete organizaciones profesionales, dos organizaciones sindicales y más de 30.000 trabajadores dan ideas de las dimensiones de este comercio de alta gama.

En AMBERES se pueden conseguir diamantes a cualquier precio, siempre a partir de 60€. Claro que por ese precio, la joya no supera el tamaño de la cabeza de un alfiler, su color no será blanco y presentará muchas impurezas.

Cada diamante es un regalo que los dioses depositaron en la TIERRA para que ellos le sustrajeran toda su belleza…

Jierro


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