Miles de hombres y mujeres cada año dejan todo: familia, casa, profesión y patria… con el sueño de alcanzar una vida mejor…
Amadur, es un emigrante que trabajaba en Camerún de socorrista en un hotel, con mucho esfuerzo había ahorrado 3000€ para pagar el viaje a los traficantes, el largo viaje y los primeros días en Europa. Atrás quedaba su familia en una casa de familia numerosa con dos habitaciones y tan sólo 20 metros cuadrados…
Todas las familias quieren que sus hijos salgan hacia Europa porque en Camerún o en otros muchos sitios de África no hay futuro… los pobres son cada día más pobres.
Amadur tardó una semana en llegar a la frontera de Nigeria, la única que cruzó con papeles. Luego se convirtió en ilegal. Ya en NÍGER, viajó dentro de un volquete de camión hasta una ciudad del Sáhara. Protegido del calor y la arena con un pañuelo en la cabeza, no habló con nadie…
Después de negociar durante una semana el precio por atravesar el desierto, un traficante tuareg lo llevó hasta ARGELIA, amontonados junto a 34 personas más en la parte trasera de un coche todo terreno. El miedo y el temor de ser golpeados y robados por los salteadores, hacía imposible conciliar el sueño.
En el norte de ARGELIA, camino de MARRUECOS, los controles se hacen cada vez más frecuentes, y cuesta dinero pasarlos. Amadur, tuvo la suerte de que lo acogiera una familia y su hijo le enseñó un atajo para entrar en MARRUECOS… Él rezaba mientras caminaba por su familia y cada vez se acordaba más…
Tres meses en MARRUECOS en unas colinas cerca de MELILLA. Desde un vertedero divisa la ciudad, pero los traficantes que ayudan a saltar la valla de tres metros de altura cobran muy caro… se encaminó entonces hacia RABAT para ir en patera hasta las Islas Canarias…
En RABAT, Amadur convivió con otros compañeros en un tugurio durante dos meses, los traficantes los llevaron al desierto para construir la patera. De vuelta a la costa, aprovechan la noche para echar la embarcación al mar.
Con 36 personas a bordo, los traficantes sólo les indica la dirección a seguir… Al poco rato la patera se hunde. Algunos deciden no seguir adelante, faltan dos personas y los demás arreglan la patera para un segundo intento.
Al cabo de una semana se embarcan 26 sobre un mar tranquilo pero con el miedo en el cuerpo, 18 horas más tarde llegan a FUERTEVENTURA. Transcurridos 30 días en un centro, a Amadur lo trasladan a MÁLAGA, no lo pueden deportar a su país, pues sin papeles no saben de dónde viene… Es ilegal y todo lo hace con mucho miedo, hasta coger el tren para llegar a Francia y reunirse con un amigo de su PUEBLO… ¡BUENA SUERTE!
Jierro
