Con el pensamiento en el agua,
pido con magia de bruja,
en el equinoccio de otoño,
el deseo que tornen nubes grises,
y los cielos preñados de lluvia,
derramen sus aguaceros…
Despido al verano de sequía,
espero que el otoño venidero,
fluya bajo la luna naranja,
bordada de melancolía,
que augura amor de fuego.
Envuelto de tonos pardos,
el suelo áspero y seco,
quisiera volver a ser verde,
trigales, arrugas labradas,
surcos sobre los oteros,
cuando los campos se aran.
El agua clara que corra,
entre peñas y barrancas,
cantando al par de las aves,
con grandes saltos y danzas,
entre los montes azules,
dando a la tierra esperanza…
Jierro