Vivimos en un mundo artificial, abstracto, donde hemos olvidado el inmenso poder de la Naturaleza, asimismo no vemos el peligro que encierra si no obedecemos sus leyes.
Los niños encerrados en casa, en guarderías, en colegios, sin nada verde… El resultado, niños sobreprotegidos que no saben enfrentarse a los peligros. Los niños necesitan un poco de «jugar a ser Tarzán», mancharse las manos con barro, subirse a los árboles, explorar en el aíre libre, conectar con la Naturaleza.
La tecnología sirve para muchas cosas, pero no para acceder a lo esencial, también encierra un gran peligro para los niños si lo hacen sin la vigilancia de los adultos. Todos, niños y mayores, necesitamos oler las flores, tocar a los animales, conectar con la Naturaleza y después utilizar Internet para ampliar información o conocer otros mundos…
No es necesario ir a un gran espacio natural para vivir en la Naturaleza, tenemos que tener en los pueblos y ciudades espacios verdes donde problemas como el estrés, la obesidad, la depresión o la hiperactividad no lleguen a producirse al desarrollar más habilidades motoras, algo básico para otros desarrollos mentales, cognitivos, del lenguaje, etc…
Muchos de los problemas de atención de los niños se deben a que están hiper estimulados. Tienen juguetes de colores, luces, sonidos estridentes, todo limpio y perfecto, mientras que la Naturaleza es más suave, parece que hay más suciedad y desorden, pero nos da la vida…
La infancia es la época de la vida más peligrosa. Si no se exponen a riesgos y no aprenden a evaluarlos y a asumirlos, en realidad les desprotegemos. No hay que dejarlos a su suerte. Hay que trabajar con ellos, animarlos a que observen, a que vean los riesgos y que beneficios pueden sacar si los asumen y cómo se pueden proteger.
La vida implica riesgos. Las familias pueden hacer muchas actividades para que los niños tomen conciencia de la Naturaleza en torno a su hogar, incluso en una ciudad, reclamando áreas donde los niños pueden investigar, crear, tocar, construir cosas en el mundo natural.
Los niños son el futuro. Tenemos que cultivar ese sentimiento de amar a la Naturaleza y a los seres humanos, porque si no asumimos una vida sostenible, la especie humana desaparecerá…
Jierro