Otra noche sin tu amor,
otra noche negra y oscura,
la luna está llorando,
porque el sol no la alumbra.
El sueño no quiere venir.
Velando de madrugada,
recuerdo aquellas historias
que con tanto amor contabas:
De restos de Prehistoria,
de cuevas, excavaciones y magia.
Yo te escuchaba atenta
y tú me enamorabas.
Sacaste dentro de mí
con tus cálidas palabras,
libertades que creí perdidas
y vivencias almacenadas.
Todo fue saliendo fuera,
se curaron muchas heridas
y rejuveneciste mi alma.
Me sentí mujer muy nueva,
aunque la edad no acompaña;
pero cuando se es joven por dentro,
se refleja en la cara…
Jierro
