La comarca de la sidra

ASTURIAS huele a manzanas, es una de las regiones más bellas de España por su impresionante paisaje natural, sus hermosas playas, sus bosques y su cultura… Los celtas consideraban al manzano como árbol del amor y a la manzana como fruta de la suerte.

La sidra era muy conocida en la Península Ibérica desde tiempos muy antiguos, se asegura que la conocían los griegos, los hebreos y los egipcios. Durante los siglos XII y XIII la explotación de los manzanos se convirtió en la mayor riqueza arborícola de ASTURIAS.

En el siglo XX, la sidra que siempre había sido una bebida campesina, con el progreso industrial, al envasarlas en botellas pesadas y regordetas en la vieja fábrica de cristales de XIXÓN, da un salto hacia adelante con la venta de la sidra achampanada…

La comarca de la sidra es una de las 8 comarcas que componen el Principado de ASTURIAS, la sidra es una bebida emblemática de la región y consumida en grandes cantidades en los municipios de Villaviciosa, Navarra, Bienes, Cabranes, Colunga y Seriegu.

Su producción se remonta a la EDAD MEDIA cuando se empezó a cultivar la manzana para elaborar está bebida, siguiendo métodos tradicionales. La sidra se elabora a partir de la fermentación de la manzana, y se sirve en un culín, un vaso pequeño, en el que se vierte la bebida desde una altura para que coja oxígeno y desarrolle su sabor y aroma.

Pero no todo es «llagar» y «sidrería», las estribaciones montañosas con balcones naturales sobre el Mar Cantábrico y los cercanos Picos de Europa, ofrecen un espectáculo visual privilegiado de una fusión entre paisajes de mar y montaña. Hace millones de años la COMARCA de la SIDRA estaba habitada por dinosaurios, así lo atestiguan las huellas dejadas en las piedras que se conoce como la Costa de los Dinosaurios…

TAZONES es un pequeño pueblo que pertenece a Villaviciosa, productor de sidra, con calles estrechas y escalonadas, tiene un pequeño puerto en el que desembarcó CARLOS V cuando llegó desde FLANDES. Sus casas pintadas de blanco y las puertas y ventanas de colores llamativos, le da un encanto especial mirando al mar. No tiene menos encanto sus romerías, donde los palos, las monteras, las boinas, las faldas de adolescentes, los gaiteros…

Allí donde se invoca a ASTURIAS, allí, en medio, está la botella de SIDRA.

«En el rincón más remoto
una fiesta has de encontrar,
no te faltará la sidra,
tampoco con quien bailar».

Jierro


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