Frente al profesor GOOGLE tenemos poco que hacer en cuanto a transmisión de información. Pero hay mucho que enseñar en cuanto a valorarla, y respecto a qué merece la pena ser, hacer, aprender o cómo convivir.
El papel del profesorado ha cambiado profundamente en los últimos años. En la medida en que los centros educativos atienden a todos los niños y adolescentes, es normal que reflejen los problemas de la sociedad. Y no sólo pasan de largo, sino que están en la escuela los diez años de la obligatoria, más los tres de infantil, más los dos de post obligatoria. De modo que no podemos dejar de aprovechar por parte de los maestros esa oportunidad sin que aprendan algo fundamental en la sociedad actual como es saber relacionarse, convivir, evitar la violencia, etc…
Incluso cuando un profesor dice que lo suyo es explicar su asignatura, transmite sin querer un modo de relacionarse, de ejercer autoridad, de valorar un modo de convivir. Igual que en Medicina, los maestros se tienen que acomodar a actuar desde las necesidades de sus alumnos, pero para atenderles en su asignatura y les interese hay que saber transmitirla. Para enseñar no basta saber la asignatura.
«Convivir es aprender a relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con el entorno». No nacemos con ello.
El Reglamento de Régimen Interior y la disciplina que impone no basta porque nunca recoge los asuntos más importantes del aula, sólo da normas generales para conflictos puntuales… Lo que se busca es que partiendo de que tiene que haber normas, el alumno se autocontrole y no necesite a nadie de fuera para que le diga cómo se tiene que comportar.
Pocas han sido las voces que desde la educación se han levantado a cuestionar «la normalización » y cuando hablamos de «atención a la diversidad» se suele asociar con la discapacidad. Sin embargo, diversidad también es: cuerpos gordos, pequeños, con variados colores de piel, diversidades sexuales, familiares y culturales, la clase social y las diversidades lingüísticas…
El reto principal de la escuela y la sociedad es el de la fraternidad. Lo decía LUTHER KING: hemos aprendido a volar, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos…
Jierro