Ecomuseos, centros de dinamización, centros de visitantes o CENTROS DE INTERPRETACIÓN, sustituyen a una realidad por otra que satisfaga la curiosidad.
En las semanas prenavideñas, verdaderos centros de interpretación son los belenes, pesebres o nacimientos… Dos de los centros de interpretación más fastuosos que existen en el mundo son: el prodigioso montaje de Santa Claus de Rovaniemi (Finlandia) y el supermercado desplegado en Demre (sur de Turquía). Se trata de sustituir una realidad física, utópica o virtual por otra que sea accesible al espectador.
Es cierto que, a veces, es necesario este tipo de simulaciones como en la llamada neocueva de Altamira para conservar la original, pero el daño es que no contribuyen a borrar las fronteras de lo que es verdad, si se tiene en cuenta que suelen estar al ladito del verdadero monumento que con sus vídeos, paneles, botoncitos, etc… dan por satisfecho al visitante y con este tipo de simulaciones es imposible sentir de veras la belleza y la magia.
Más doloroso aún resulta cuando se trata de espacios naturales con instalaciones convenientemente cuidadas y sin duda muy útiles para la enseñanza de la curiosidad general… Aunque el peligro es que el viajero tras veinte minutos de recorrido organizado crea que esa es la realidad, que los animalitos y los árboles fotografiados posen como han querido y explicado los guías…
Los paisajes, las construcciones humanas, los caprichos de la Naturaleza, los mitos y sueños acaban reducidos a una pedagógica mentira, y todo el mundo, en su maravillosa representación, no encuentra la diferencia.
Y sí, son útiles estos centros, sobre todo para las visitas masivas, aunque son excesivos y contribuyen a borrar las fronteras de lo que es verdad sincera. Pero hay turistas tan crédulos, ciegos y cómodos, que se dan por satisfechos con este tipo de simulaciones… quizás para contar a la vuelta de sus viajes.
Aunque si un Centro de Interpretación está bien planificado, la interpretación del Patrimonio puede mejorar muchísimo la experiencia del visitante…
Jierro