El Parque Natural de GREDOS en el incomparable marco del otoño entre gargantas, riscos y el Valle del Tormes, conforman un paisaje capaz de elevar el alma.
Situado en el suroeste de la provincia de Ávila, entre las sierras de Villafranca y Piedrahita y las Cumbres de Gredos, el Valle del Tormes pasa por ser el más agreste y variado de la provincia.
Robles, pinos silvestres, castaños, alisos y abedules, sobrevolados, a veces, por buitres leonados donde campan las cabras montesas, emblema del Parque Natural de GREDOS.
Sus pueblos serranos, fundados por ganaderos trashumantes en el siglo X, con casas de piedra de ventanas pequeñas para aislar el calor del verano y protegerse del frío del invierno y típicas ventas para los viajeros que en otoño se sientan al calor de las chimeneas…
Su agreste relieve ha servido de refugio a la tribu celta de «los Vetones» y a otros rebeldes históricos como «El Empecinado» o «los Maquis».
Su relieve convierte a GREDOS en un pesado e impenetrable murallón granítico, porque durante millones de años, este espacio natural ha sido tallado por la erosión glaciar. Sus fuertes desniveles y la distinta orientación de sus laderas hacen que las especies vegetales aparezcan distribuidas en pisos superpuestos donde hay un gran número de especies endémicas. Pero el principal valor ecológico de esta sierra reside en la vegetación entre rocas, soportando las durísimas condiciones ambientales.
En cuanto a la fauna, la SIERRA de GREDOS destaca también por sus endemismos: la cabra montés, la salamandra del Almanzor y el sapo común de GREDOS…
Entre los meses de noviembre y diciembre se puede contemplar la frenética actividad de los machos monteses. Libres hasta llegar a su máxima altitud «EL PICO ALMANZOR» (2592 m.).
La SIERRA de GREDOS tiene altos contrastes, desde lagos serenos hasta majestuosas montañas. El agua juega un papel significativo en el parque, con lagunas glaciares, arroyos, gargantas, ríos y torretas que mantienen sus aguas puras y cristalinas.
El corazón del parque es «el Circo de GREDOS», donde la famosa laguna grande rodeada de un entorno mágico cautiva a los visitantes y los pueblos que rodean a la sierra que conservan tradiciones centenarias. UNAMUNO definió a la sierra «corazón pétreo de España».
Jierro