En el SOLSTICIO de INVIERNO,
yo quiero estar con mi gente,
en la mirada de los pequeños,
entre charlas con abuelos,
por este país de caminos,
donde corren malos vientos.
Cuando la NAVIDAD regresa,
como luciérnaga en la noche,
su luz, LA GRACIA, nos deja,
a los que no tienen nombre,
a las almas solitarias,
en un humilde pesebre,
con su amor nos acoge…
Jierro