Las máquinas, que se supone asisten a las personas ahorrándole tiempo, destruyen la habilidad natural y reducen al hombre y a la mujer a algo parecido a una máquina.
Los placeres de antes desaparecen: muy pocas casas tienen jardines, poca gente sabe cocinar, pocos leen, pocos juegan, pocos dan largos paseos, pocos piensan por sí mismos y pocos aman seriamente…
El concepto árabe de BARAKA es el sentido musulmán de santidad que se adhiere a los edificios y objetos después de años de uso amoroso por gente de buen corazón. BARAKA puede parecer un tema tonto o sentimental, pero poca gente práctica negará que el domar una guitarra nueva o un violín, o un coche y, por así decir, humanizarlos, requiere mucho tiempo aunque uno haya usado la misma marca durante años…
La ciencia ha llegado a implicar la creencia de que si arregláramos nuestra vida civilizada, cada ciudadano podría disfrutar y tener tiempo libre. Un tiempo libre que ahora ya no se pasa, por regla general, yendo a los pubs, a los cines, a las salas de variedades, sino oyendo la radio y viendo la televisión o el móvil… Esos objetos tardan mucho más tiempo en humanizarse del que duran.
La BARAKA puede encontrarse dentro de objetos físicos, lugares y personas… significa la conexión entre lo divino y mundano. La BARAKA puede significar «gracia, suerte, fortuna o gracia divina» y se suele usar para referirse que algo está tocado directamente por Dios…
Se suele usar «BARAKA» para agradecer algo o alguien que te haya ayudado con algún hecho o favor. Recibir la BARAKA sólo es posible mientras las personas ordenen el bien y prohíban el mal y se ayuden unos a otros.
Algunos fenómenos naturales como la lluvia, es una manifestación de la BARAKA, aunque podemos enfermar por la angustia de ver los efectos opresivos que la vida moderna tiene sobre tantos de nuestros semejantes, ese sentimiento hacia sus sufrimientos debería estimular a nuestro genio hacia la acción, en lugar de quedarnos desesperanzados en casa…
Jierro