NUEVA ZELANDA entre maravillas naturales y escenarios de película es lo más parecido a descubrir una tierra virgen. El relieve de estas islas situadas en nuestras antípodas aún no ha acabado de formarse.
Las consecuencias de un impacto de placas tectónicas proyectaron una cadena montañosa «los Alpes Neozelandeses» con 27 picos de más de 3000 metros de altura a lo largo de 500 kilómetros de longitud. La cantidad de volcanes y fumarolas rugen especialmente en la Isla Norte, donde las fuentes termales y los géiseres se esconden con olor a azufre.
El géiser POHUTU proyecta su chorro hacia el cielo hasta 20 veces al día. Más al Sur, los Cráteres de la Luna provocan estallidos de cientos de pozos de vapor ardiente, junto al lago TAUPO…
En el camino de TAUPO, bien conocido por su papel en «EL SEÑOR DE LOS ANILLOS», se construyeron las pintorescas casitas de los HOBBITS, entre colinas de terciopelo verde…, aunque las viviendas usadas en la ficción tienen su encanto, las construcciones más sorprendentes son «Las Marae», edificaciones comunales talladas en madera que pertenecen a una sola tribu o familia MAORÍ y lugar donde se desarrollan todos los acontecimientos importantes de la vida, desde funerales a bodas.
El famoso equipo de rugby «ALL BLACKS» ejecuta su haka o danza guerrera antes de empezar cada partido y es que su cultura MAORÍ está muy enraizada en lo cotidiano del origen de NUEVA ZELANDA…
Las ovejas, primera industria del país, se calcula que hay unas 20 millones acampando a sus anchas, mientras que sólo se cuenta 5 millones de habitantes. A las ovejas las trajeron los colonos blancos, así como otro oficio muy lucrativo: el de ladrón de ganado… Uno de los condados más importantes de la isla SUR se llama MACKENZIE, en honor al más famoso forajido de la región.
Los glaciares FOX y FRANZ JISEPH son la prolongación natural de las nieves perpetuas que pintan de blanco las cumbres alpinas. Otra de las visiones que nos brinda este país de naturaleza salvaje, donde hasta los helechos alcanzan la altura de una palmera, es «The finest walk in the world» (La caminata más bella del mundo), aunque aquí, lo llaman «tramping» y al final del camino «Anita Bay» era el lugar donde se extraía el mejor jade para las tallas de los maorís. . .
Jierro