El origen de las cofradías

La Cofradía más antigua que hoy existe en España surgió en el año 1805, «COFRADÍA DE LA SANTA CARIDAD», con la finalidad de dar sepultura a los muertos que habían perecido tras la «Toma de Toledo».

Tras la toma de la ciudad, el rey ALFONSO VI se reunió con el gobernador general, que por entonces era RODRIGO DÍAZ de VIVAR,
«EL CID CAMPEADOR», además de sus capitanes, para ver de qué modo podían dar sepultura a los habitantes de la ciudad que habían muerto durante el asalto de TOLEDO.

La Cofradía tomó el nombre de la «SANTA CARIDAD». Sin embargo, no solamente dieron sepultura a quiénes habían muerto en las batallas, sino que también recogieron los cadáveres que el TAJO devolvía a las orillas, así, como a los ajusticiados…

Tras un incendio en 1525, la Cofradía perdió casi todo su patrimonio: hábitos, documentos y enseres…, la mayoría de lo que se conserva data de mediados del siglo XVI, como es el libro más antiguo que se utiliza cuando alguien quiere hacerse hermano de la Cofradía, posa la mano izquierda sobre este ejemplar, y la derecha sobre la Biblia.

En la sociedad medieval, las cofradías desempeñaban múltiples funciones: desde las piadosas y culturales dedicadas a Cristo, la Virgen o los santos; hasta las constructoras que apoyaban las edificaciones de iglesias, hospitales y puentes; pasando por las benefactoras que socorrían a los desamparados.

Las que hoy conocemos como COFRADÍAS de PENITENCIA, las que procesionan en SEMANA SANTA, no surgirían hasta el siglo XVI ligadas a los grandes acontecimientos religiosos de la época, como el Concilio de TRENTO…

A partir del siglo XVI, se generalizó la costumbre de sacar imágenes en procesión. Los obispos empezaron a reprobar las flagelaciones públicas y CARLOS III las prohibió en 1777, considerando que no eran edificantes ni verdaderamente devocionales.

En la EDAD CONTEMPORÁNEA, la vida cofrade se vio sacudida por los vaivenes políticos y el conflicto entre clericalismo y anticlericalismo. A pesar de muchas dificultades en la segunda mitad del siglo XIX gracias al apoyo de la nobleza, la burguesía y las clases populares, el caso de la HERMANDAD de la MACARENA de SEVILLA que en 1851 estrenó su actual basílica, costeada por los duques de MONTPENSIER. O la Cofradía del SILENCIO en ZAMORA.

A partir de los años 60  la SEMANA SANTA empezó a ser valorada también como atractivo cultural. En 1980, las celebraciones de SEVILLA, ZAMORA, MÁLAGA y CUENCA fueron declaradas «Fiestas de Interés Turístico Internacional»…

Jierro


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