IMPREVISIBLE. Solo en un minuto, volví a sentirme feliz…
Cuando la tormenta amenaza, pero ya no hay miedo, saltaba por la ladera del monte, como si no tuviera sosiego.
Huía del infierno, reía para que me oyeran de lejos…
De la anochecía a la aurora, siento mi cuerpo sano…
Ver florecer el tomillo, oler su aroma en la sierra, coger un ramillete de manzanillas, tomar un baño de aire a la luz de la luna…
EL ÚNICO CAMINO POSIBLE, CAMINAR DE NUEVO…
Jierro
