El 19 de mayo de 2025 se cumplió un siglo del nacimiento de MALCOLM X. Fue un orador, ministro religioso y activista estadounidense. Fue un valiente defensor de los derechos de los afro-estadounidenses, un hombre que acusó a los estadounidenses blancos en las más duras condiciones de sus crímenes contra sus compatriotas negros.
A los 14 años su padre murió y su madre ingresó en un psiquiátrico. Después que él y sus hermanos vivieran en una serie de casas de acogida, MALCOLM X se involucró en el hampa en BOSTON y NUEVA YORK, y en 1945 fue condenado de 8 a 10 años de prisión… En la cárcel leyó mucho y se convirtió en miembro de la NACIÓN del ISLAM. Tras dejar la prisión cambió su apellido a «X», la «X» musulmana simboliza el verdadero apellido africano que él nunca podría conocer…
MALCOLM X sufrió durante su vida numerosos y profundos cambios. Se convertiría en el más carismático líder de los afroamericanos con el enfoque de MARTÍN LUTHER KING. Su rabia agitadora en demanda de libertad inmediata en su país, no sólo era para los negros, sino para todo el mundo.
Una parte importante de la cúpula de la «NACIÓN del ISLAM» veían con malos ojos el protagonismo y el extraordinario poder de convocatoria del activista. Cuando MALCOLM X abandonó «LA NACIÓN del ISLAM» fundó LA ORGANIZACIÓN de la UNIDAD AFROAMERICANA, con carisma y con un discurso tan brillante como radical, MALCOLM X quería que los afroamericanos tomaran conciencia de la magnitud de la opresión que sufrían y quería que se convirtieran en una verdadera fuerza política…
MALCOLM X no calló ante la injusticia y la muerte de los suyos. El director del FBI, vio en sus discursos radicales al perfecto imán que atraía cada vez más a un mayor número de militantes y temió que este líder se convirtiera en un mesías negro, capaz de unir a los diferentes movimientos de protesta y provocar una revolución. Con este movimiento en 1964 MALCOLM X pretende llevar al gobierno estadounidense ante las Naciones Unidas por violaciones de los derechos humanos. «Hay una revolución mundial en marcha y eso asusta a muchos poderes, a muchos intereses en este país». Ante estas declaraciones la propia CIA, lo vigilaba cada vez que se desplazaba fuera de los Estados Unidos.
El 21 de febrero de 1965, murió tiroteado a los 39 años. Sus mensajes son necesarios en este crudo siglo XXI. «No se puede separar la paz de la libertad porque nadie puede estar en paz a menos que tenga su libertad«…
Jierro