LA RUTA DE LAS GOLONDRINAS es una travesía de montaña que busca recordar la migración de mujeres pirenaicas a principios del siglo XX a la vertiente norte de los PIRINEOS y que recorre el corazón de un paisaje natural único, cruzando BELAGUA, LINZA, LESCAIN, BEARN y ZUBEROA, sus bosques, cumbres y valles para desplazarse a las fábricas de alpargatas en las ciudades francesas de MAULEÓN – LICHARRE y OLORON – SAINT MARIE.
A la muga o frontera pirenaica se trasladaban desde los valles navarros y aragoneses en el otoño para regresar en primaver unas dos mil mujeres (mujeres golondrinas) que coincidían con la práctica migratoria de estas aves…
Su momento más floreciente fue entre 1900 y 1918, cuando las fábricas se modernizaron además de contar con trabajos hechos a mano. Era muy duro, teniendo que realizar cerca de cien kilómetros a pie, durante tres o cuatro jornadas, dependiendo del punto de partida.
Utilizando rutas de pastores, las golondrinas de los Valles de Hecho o Ansó llegaban hasta el Valle de BELAGUA, donde descansaban para seguir después hacia la muga de ISABA.
Solían ir acompañadas hasta la frontera por algún familiar para ayudarlas con el equipaje, y al otro lado también contaban con la ayuda de personas conocidas.
En el viaje de vuelta, como era difícil el cambio de moneda francesa en España, solían invertir lo que ganaban en ajuar o enseres para la casa familiar que eran escondidos en puntos seguros de la frontera para evitar controles aduaneros, y después recogidos por sus familiares…
El camino entre montañas dibujaban un paisaje maravilloso pero también amenazante, cuando el viento y la nieve se apoderaba de los días de marcha.
Aquellas muchachas compartían ilusiones, las más jóvenes que viajaban por primera vez, se dejaban aconsejar por las más veteranas. La industria de la alpargata era estacional y dependía de los pedidos. Mientras que las trabajadoras francesas cobraban su salario por jornada, a las españolas se les pagaba por pieza hecha. Sus jornadas eran muy largas, trabajo a destajo y una situación de ilegalidad… Algunas se casaron con franceses o españoles y se quedaron en la zona de ZUBEROA.
Las que regresaban en primavera, como las golondrinas, eran mujeres valientes y solidarias a las que se les daba la bienvenida en los pueblos. El viaje había terminado, por delante quedaba el trabajo del campo, la ayuda en casa, los días de fiesta, probablemente el inicio de algún noviazgo… Estaría por llegar otro otoño en que otros grupos de Golondrinas Alpargatas pondrían rumbo a Francia…
Jierro
