Unos legionarios fastidiados y humillados por el abandono del SÁHARA ante la MARCHA VERDE, tras 17 años de desierto, llegaban a una isla, en el tercer traslado del tercio, donde algunos de sus habitantes no los recibieron con agrado. Y entraban en el nuevo cuartel, donde todos no tenían cabida en sus instalaciones, debiendo alojarse puertas afuera en tiendas de campaña.
Habían pasado en cuestión de días, de una situación de máxima tensión, ante una posible guerra con MARRUECOS y tras combatir al FRENTE POLISARIO a una situación de paz en una isla alejada de los confines de la Península, una isla sin enemigos contra quien luchar y un pueblo majorero con sus propias costumbres…
En un principio se mantenía al Regimiento de Infantería FUERTEVENTURA 56 en tiendas cónicas de campaña y tiendas parque en las que habitaban hasta 20 legionarios. Se instaló primeramente en Betancuria, desde donde se trasladó pronto al Caserío de TEFÍA…
Toda la explanada de TEFÍA estaba extramuros del cuartel rodeada por una simple valla de piquetes y alambres de espino. La vida se hacía prácticamente al aire libre y al no disponer de duchas, los legionarios se aseaban llenando de agua un cubo y en plena calle entre tiendas, procedían al aseo. Lo cierto es que el Hotel las Gavias se convirtió en Residencia de Oficiales al mando franquista, mientras tanto el tercio tuvo que dividir sus esfuerzos entre el mantenimiento del grado de adiestramiento que se consiguió en el Sáhara y los trabajos necesarios para la construcción de un nuevo cuartel con más tesón que medios…
Ante la falta de recursos, al regreso de la instrucción diaria, cada legionario portaba una piedra de tamaño acorde con su capacidad y fuerza para ser arrojada a un hueco para nivelar el terreno. Esto representó un trabajo ímprobo, puesto que requirió desde la nivelación del terreno hasta la colocación del pavimento exterior de piedras.
Surgieron problemas de adaptación, frustración y depresiones en una época que no existían bajas por motivos psicológicos, sólo los métodos de disciplina a base de humillaciones que degradaban al ser humano. Hubo en la isla problemas de desertores que afectaron a la población aunque el tiempo fue desmintiendo algunos bulos que siempre acompañan a la legión…
La estancia del Don Juan de Austria en esta isla canaria fue un duro periodo de marchas y ejercicios tácticos (guerrillas y contraguerrillas) y los de «Conjunto» por el resto de las islas… casos puntuales fueron «el grupo táctico verde» o la «Operación Begonia» en que se ocupó la Isla de Lobos o de ejercicios como el Planaria 84 y el Pájara 89.
En la década de los 90 en Operaciones de Paz, heridos y muertos en zonas de guerra con el casco azul de la ONU. Transcurrido los años, este acuartelamiento llegaría a ser modélico. En abril de 1980 juraron Bandera 311 Caballeros Legionarios en el Matorral a 6 kilómetros de Puerto del Rosario. Después de 20 años en FUERTEVENTURA, esta vez la mayor parte marchó a VIATOR (ALMERÍA) y dos brigadas más tarde a RONDA (MÁLAGA)…
Jierro
